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OMS: El año cierra con el fin del ébola en el Congo y nuevas guías contra la obesidad

Rueda de prensa — 1 de diciembre de 2025

El último mes del año llegó, como es costumbre en la salud global, con un balance de victorias y heridas abiertas. La más celebrada: la declaración oficial del fin del último brote de la enfermedad por el virus del Ébola en la República Democrática del Congo. La más persistente: la crisis de Marburgo en Etiopía. Y el telón de fondo constante: un mundo que sigue buscando cómo curar la obesidad sin dejar a nadie atrás.

El 1 de diciembre, el Dr. Tedros anunció el fin del último brote de ébola en la República Democrática del Congo, un país que ha librado más brotes de esta enfermedad que ningún otro en el mundo. La OMS se enorgulleció de haber contribuido a controlar este brote, prestando apoyo técnico, operacional y financiero al Ministerio de Salud. El Director General aprovechó para poner en perspectiva el progreso: «Cuando este virus devastó África Occidental hace un decenio, no existían vacunas ni tratamientos aprobados contra la enfermedad. Ahora disponemos de las dos cosas». Este avance, logrado en apenas diez años gracias a la ciencia y la cooperación internacional, representa uno de los logros más notables de la medicina del siglo XXI.

Sin embargo, mientras el Congo celebraba su victoria, Etiopía seguía combatiendo el brote de Marburgo declarado semanas antes. Con 12 casos confirmados y 8 muertes, la situación se mantenía bajo control relativo, pero la vigilancia activa continuaba con el despliegue de expertos de la OMS y suministros de diagnóstico y protección para los trabajadores de salud locales.

Las inundaciones que habían golpeado Indonesia, Malasia, Sri Lanka, Tailandia y Vietnam en noviembre continuaban generando consecuencias sanitarias en diciembre. Las comunidades desplazadas enfrentaban riesgos elevados de cólera, dengue y otras enfermedades ligadas al agua contaminada y al hacinamiento. La OMS mantuvo sus equipos de respuesta rápida en la región y prestó apoyo a la continuidad de los servicios de salud esenciales.

En cuanto a la obesidad, la OMS formalizó y amplió sus recomendaciones sobre los agonistas GLP-1, insistiendo en tres pilares complementarios: crear entornos más saludables mediante políticas robustas; proteger a las personas en alto riesgo mediante la detección y la intervención temprana; y garantizar el acceso a una atención centrada en la persona a lo largo de toda la vida. La organización reafirmó que la compra mancomunada y la fijación de precios escalonados son condiciones indispensables para que estos medicamentos no se conviertan en un nuevo símbolo de la desigualdad global.

Nota editorial Turidesa: Diciembre 2025 cierra un año que combinó logros históricos con emergencias persistentes. Desde Turidesa hemos seguido cada capítulo. Porque así anda el mundo: simultáneamente hacia adelante y hacia atrás, y siempre necesitado de voces que lo cuenten.

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