DE REPENTE, ¡EL MUNDO HA CAMBIADO!
De repente, el mundo ha tenido que habituarse a una nueva normalidad denominada covidianidad, una derivación de la convivencia humana con el COVID-19, enfermedad infecciosa producida por un tipo de coronavirus científicamente denominado SARS-CoV-2.
Todas las actividades sociales, religiosas, laborales, económicas, políticas, artísticas, deportivas y de todo tipo han sido afectadas en menor o mayor proporción.
Pero es la actividad turística donde la pandemia ha causado mayores estragos. Esto así, porque siendo el turismo una actividad fundamentada en la convivencia social, donde usted comparte en los restaurantes, bares y playas con personas de diferentes partes del mundo, y que previamente debe montar un avión, bus, tren o automóvil, donde se ve compelido a tener algún tipo de contacto o de acercamiento físico con los demás pasajeros… y la regla fundamental impuesta por la pandemia es el distanciamiento social, que los expertos prefieren llamar distanciamiento físico.
Es cierto que la pandemia ha impuesto sus reglas, propiamente el llamado distanciamiento o aislamiento físico, y que, en consecuencia, nada es igual que antes… pero el mundo no puede detener sus actividades fundamentales, salvo por tiempo limitado o condicionado, igual que la tierra no puede detener ninguno de sus movimientos de rotación o traslación, so pena de colapsar.
Todas las actividades han tenido que suspenderse, adecuarse o reajustarse al tenor de las reglas y normas que la covid-19 ha impuesto o motivado a asumir motu proprio, por aquello de que, además de las medidas y protocolos sanitarios impuestos, cada quien debe preservar su salud y su vida, pero sin que cunda el pánico, hasta tanto aparezca la vacuna salvadora o que el propio mecanismo de defensa del cuerpo humano logren aplanar y hacer descender la curva de una pandemia que ha puesto al mundo de rodillas, pero que también, ¡y qué pena que sólo sea en estas circunstancias!, lo ha unificado en un solo objetivo o propósito: ¡vencer la pandemia! reponerse y retomar la necesaria normalidad… ¡la nueva normalidad!
De repente, el mundo ha cambiado… ¿Seremos capaces también de cambiar para bien los seres humanos, las naciones, los gobiernos y los distintos grupos, sectores o conglomerados sociales?
¡Que así sea!
Y así, en medio de esta pandemia, como un rayito de esperanza, que augura tiempos mejores, he aquí el nacimiento de nuestra revista TURISMO & DESARROLLO, un medio de información, educación y orientación que se inicia de manera virtual, con salida cada semana, para a través de propuestas, análisis, investigaciones, consejos e informaciones, coadyuvar a la promoción y desarrollo de las actividades turísticas, económicas, financieras, inmobiliarias y de negocios de la República Dominicana por ante sí misma y por ante el mundo, al tamiz de la diversidad de las ideas, las críticas constructivas y la libertad de expresión; apegados a la veracidad y la honestidad, a lo justo y lo correcto; conscientes de que el respeto al derecho ajeno es garantía de la necesaria convivencia pacífica, cuyo corolario es la paz!
TURISMO & DESARROLLO, una revista para promover el desarrollo turístico, inmobiliario, financiero y de negocios de la Republica Dominicana de cara al mundo, a través de informaciones, orientaciones, propuestas, análisis y críticas constructivas, con estricto apego a la honestidad, la independencia y la objetividad.
Y he aquí el primer número de nuestra revista, con el firme propósito de ganarnos su confianza y poder satisfacer sus inquietudes; de ustedes, el gran público virtual, ¡en cuya receptividad y valoración descansan nuestras esperanzas de éxito! T&D

Excelente Lic. Durán, como es de entenderse se necesitan de recursos didácticos que informen a la sociedad y al turista sobre la convivencia, para el mejor desarrollo del turismo.
Felicidades por esta gran iniciativa, sé que será de mucha ayuda para aclarar dudas e inquietudes esta revista online.. Éxitos 🤗🤗