así anda el mundo

OMS: Los GLP-1 contra la obesidad y un nuevo brote de Marburgo en Etiopía

Rueda de prensa preparatoria · Noviembre 2025

Noviembre puso sobre la mesa dos asuntos de naturaleza muy diferente pero igualmente urgentes: la crisis global de obesidad y un nuevo brote de la aterradora enfermedad por el virus de Marburgo, esta vez en el Cuerno de África. La OMS respondió a ambos con directrices, alertas y recursos desplegados sobre el terreno.

La OMS publicó nuevas directrices sobre el uso de los agonistas del receptor del péptido glucagonoide de tipo 1, más conocidos como GLP-1, para el tratamiento de la obesidad en adultos. Estos fármacos, desarrollados originalmente para tratar la diabetes tipo 2, han demostrado en ensayos clínicos una eficacia notable para reducir el peso corporal. La organización los había añadido en septiembre a su Lista de Medicamentos Esenciales para la diabetes en grupos de alto riesgo, y ahora daba el siguiente paso con recomendaciones específicas para su uso contra la obesidad.

Los números que justifican la urgencia son contundentes: más de 1.000 millones de personas en el mundo viven con obesidad, y se prevé que esa cifra se duplique para 2030. La obesidad genera cardiopatías, diabetes y varios tipos de cáncer, y se asocia a 3,7 millones de muertes al año. Sin embargo, la OMS advirtió con claridad que los GLP-1 no son una solución mágica: «El uso de los GLP-1 no sustituye la necesidad de una dieta saludable y la actividad física». La recomendación fue calificada de condicional, reconociendo que se necesitan más datos a largo plazo y que el acceso equitativo es la mayor preocupación. Sin compra mancomunada y precios escalonados, estos medicamentos corren el riesgo de ampliar la brecha entre ricos y pobres.

En Etiopía, la OMS declaró un brote de enfermedad por el virus de Marburgo: 12 casos confirmados y 8 fallecidos, con tres pacientes recuperados y uno en tratamiento en el momento del anuncio. El Gobierno etíope lideró la respuesta con apoyo técnico y operativo de la OMS, que desplegó expertos y suministró material de diagnóstico y equipos de protección para los trabajadores de la salud.

Las inundaciones masivas en el Sudeste Asiático completaron el cuadro: Indonesia, Malasia, Sri Lanka, Tailandia y Vietnam sumaron más de 950 muertos, con cientos de desaparecidos. Los deslizamientos de tierra, los daños en infraestructuras críticas y los desplazamientos de población crearon condiciones propicias para brotes de enfermedades hídrotrasmisibles. La OMS desplegó equipos de respuesta rápida y reforzó la vigilancia epidemiológica en todas las zonas afectadas.

Nota editorial Turidesa: La obesidad global y los brotes de fiebres hemorrágicas conviven en el mismo boletín sanitario mensual. Esa coexistencia nos habla de la complejidad del mundo que Turidesa busca explicar cada mes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *