OMS: El histórico Acuerdo sobre Pandemias y la peor crisis de cólera en Angola
Rueda de prensa — 1 de mayo de 2025
Mayo de 2025 será recordado en los anales de la salud global por dos razones bien distintas: el logro histórico de un Acuerdo Internacional sobre Pandemias que la humanidad lleva décadas necesitando, y la cruel paradoja de que, mientras se firmaba ese acuerdo, el cólera devastaba Angola con una fuerza que el país no veía desde hace 20 años.
El Órgano de Negociación Intergubernamental de la OMS alcanzó un consenso sobre el texto del Tratado Internacional de Pandemias, un documento de más de 12.000 palabras que establece un marco jurídico global para la prevención, preparación y respuesta ante futuras pandemias. Los Estados Miembros negociaron el texto durante meses, muchas veces hasta altas horas de la noche, en un proceso que el Dr. Tedros calificó de «comprometerse a hacer del mundo un lugar más seguro». El texto sería examinado en la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud celebrada a finales de mayo.
En África, Angola enfrentó su peor brote de cólera en dos décadas: más de 17.000 casos y más de 550 muertes desde enero. La Ministra de Salud angoleña calificó la situación como «una emergencia de salud nacional urgente» y «una propagación sin precedentes del cólera». Las causas estructurales son conocidas: acceso inadecuado al agua potable, deficiencias en higiene y saneamiento. La OMS y sus asociados lanzaron una campaña de vacunación anticolérica que alcanzó a más de un millón de personas y desplegaron puntos de rehidratación oral y centros de tratamiento en todo el país.
La Semana Mundial de la Inmunización, celebrada en esas fechas, fue el momento para recordar que, desde la década de 1970, las vacunas han salvado más de 150 millones de vidas frente al sarampión, la difteria, la tos ferina y la poliomielitis. Un dato que adquiere dimensión especial cuando se contempla el retroceso en las coberturas vacunales que los recortes de financiamiento estaban generando en múltiples países.
Haití mantuvo una presencia dolorosa en el panorama global. El único hospital público de Puerto Príncipe capaz de manejar grandes afluencias de traumatología, el hospital universitario La Paix, seguía siendo el último bastión sanitario en una ciudad donde más del 40 % de los establecimientos de salud permanecían cerrados por la violencia de las bandas armadas.
Nota editorial Turidesa: El mes de mayo nos recuerda que los grandes acuerdos multilaterales y las tragedias silenciosas del sur global coexisten en el mismo planeta. Desde la sección Así Anda el Mundo, los conectamos para que nadie los pierda de vista.
