POR UN TURISMO CONSCIENTE Y RESPONSABLE FRENTE AL COVID-19
Consabido está que el turismo es una de las principales columnas de nuestra economía y que, por tanto, su preservación y crecimiento es de sumo interés. De ahí que el gobierno dominicano haya desplegado una serie de medidas tendentes a ofrecer a los turistas las mejores condiciones y garantías posibles, en momentos en que la pandemia generada por la letal enfermedad de la COVID-19 aumenta sus estragos a nivel mundial.
Queremos y necesitamos preservar y hacer crecer el turismo, aun en medio de la pandemia, garantizando la salud y la vida de los turistas, pero ¿cómo hacerlo? Una pregunta de difícil respuesta, toda vez que el actual escenario mundial refleja un ascenso en el desarrollo de la pandemia, con nueva cepa o mutación del covid-19, más una segunda y hasta tercera ola.

Cómo mantener y hacer crecer el turismo en un momento en que el mundo está siendo estremecido, de manera dramática, por los estragos de la pandemia, con demostrada incapacidad para evitar el ascenso de la curva de contagios y muertes, y con todas las apuestas en torno a una vacuna, sin importar su marca, cuya efectividad es aún una esperanza o expectativa.
No parece que nuestro país, por su condición de subdesarrollado, pueda llevar la delantera o protagonismo en lograr hacer crecer el flujo de turistas…pero nada impide que lo podamos ser, pero ¿Cómo hacerlo? ¿Acaso eliminando las restricciones de las normas sanitarias, de movilidad y cuarentena que la mayoría de países está imponiendo? No parece lo más idóneo.
Estados Unidos de Norteamérica, el Reino Unido, España, Italia, Francia y otros miembros del poderoso G-20 están tomando una serie de medidas restrictivas en aras de combatir la covid-19, hasta el punto que USA está exigiendo una prueba PCR con al menos tres días de vigencia para que los extranjeros puedan entrar a su país, y Francia está cerrando sus fronteras a países no pertenecientes a la Unión Europea ¿sería lo más idóneo que nuestro país siga permitiendo el ingreso de turistas sin necesidad de ninguna prueba del covid-19? ¡Una decisión difícil, pero que hay que tomar!
¿Aumentar el turismo a costa de poner en riesgo la salud y la vida de sus habitantes y también de los turistas? ¡Ni pensarlo!
Nuestro país, como casi todo el mundo, está viendo crecer de manera vertiginosa la tasa de positividad y también de mortalidad por la covid-19, y aún dentro de ese sombrío escenario, estamos apostando al crecimiento del turismo, a la par con una apertura de flexibilidad con relación al toque de queda, la movilidad, los bares y otros centros comerciales.
Estados Unidos de Norteamérica, el Reino Unido, España, Italia, Francia y otros miembros del poderoso G-20 están tomando una serie de medidas restrictivas en aras de combatir la covid-19, hasta el punto que USA está exigiendo una prueba PCR con al menos tres días de vigencia para que los extranjeros puedan entrar a su país, y Francia está cerrando sus fronteras a países no pertenecientes a la Unión Europea ¿sería lo más idóneo que nuestro país siga permitiendo el ingreso de turistas sin necesidad de ninguna prueba del covid-19? ¡Una decisión difícil, pero que hay que tomar!
¿Aumentar el turismo a costa de poner en riesgo la salud y la vida de sus habitantes y también de los turistas? ¡Ni pensarlo!
Nuestro país, como casi todo el mundo, está viendo crecer de manera vertiginosa la tasa de positividad y también de mortalidad por la covid-19, y aún dentro de ese sombrío escenario, estamos apostando al crecimiento del turismo, a la par con una apertura de flexibilidad con relación al toque de queda, la movilidad, los bares y otros centros comerciales.

En un momento en que el mundo aumenta las restricciones de movilidad y cuarentena, nuestro país, presionado el gobierno por la ciudadanía, las flexibiliza…con una apuesta a la esperanza de que la población aporte su cuota de prudencia y de que los turistas no se sientan restringidos.
Es cierto que el auge de la pandemia motiva a la toma de mayores restricciones para con el distanciamiento social, la movilidad, reducción de horarios de los bares, plazas y negocios afines, pero es igualmente cierto que el enclaustramiento amenaza con crear otro tipo de enfermedad en las personas con indiscutible alcance pandémico, lo que presenta al turismo como una válvula de escape para que las personas puedan respirar nuevos aires.

¿Alguien sabe cómo hacer turismo seguro en tiempos de pandemia? En otro número de esta revista ofrecimos esta interrogante en modo afirmativo. Porque el turismo, hoy más que nunca, más que un ocio o esparcimiento, es una necesidad de salud.
Para lograr un turismo seguro, lo más seguro posible, es necesario que nos fijemos como meta hacer un turismo consciente y responsable, que involucra a todos los actores, desde el gobierno central, con el presidente Luis Abinader Corona, el Ministerio de Turismo, encabezado por su ministro David Collado, los hoteles receptores, hasta el mismo turista, en un esfuerzo mancomunado.
A estos fines, el gobierno central junto con el Ministerio de Turismo, tienen a su cargo ofrecer las facilidades correspondientes, pero al mismo tiempo trazar las pautas y fijar las normas reglamentarias, las inspecciones y supervisiones necesarias para garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias y de higiene, así como los controles en la cantidad de huéspedes que deben admitir, de manera que no se excedan. Por su parte, los hoteles, bajo el control de la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (ASONAHORES), deben cumplir de manera estricta, consciente y responsable, no sólo con las normas y protocolos de ley, sino también con cuantas medidas internas fueren menester para optimizar las garantías de la salud de los turistas, tendentes a evitar la propagación del virus, haciendo de inspectores y supervisores de sí mismos, independientemente de los asignados por el los ministerios y entidades correspondientes, tales como Turismo, CESTUR y Salud Pública.

Debe el hotel garantizar, además de la higiene en sus habitaciones y demás áreas, en todos los artículos y utensilios, la provisión y uso correcto de mascarillas, lavado constante de manos, higienizantes y distanciamiento social para con sus huéspedes y todo el personal de trabajo, el monitoreo constante de la salud de cada uno de sus huéspedes, y tener disponible un médico localizable en el mismo hotel o centro de salud más cercano, de manera que puedan actuar con la mayor rapidez y efectividad posible ante cualquier contagiado o amenaza de brote de la covid-19.
Pero esas garantías de higiene y cumplimiento del protocolo sanitario que les estamos exigiendo a los hoteles, deben ser asumidas con igual o mayor rigor por los propios turistas o huéspedes, porque al final de cuenta nadie podrá cuidar más su salud y su vida que la propia persona.
Para evitar la propagación de esta letal pandemia que a todos nos amenaza, y poder viajar o salir de la casa a disfrutar de la tranquilidad y el confort que ofrecen los hoteles, es necesario que todos, gobierno central, ministerio de Turismo, ASONAHORES, y los propios turistas, de manera mancomunada, cumplamos de manera estricta con todas estas medidas y normas sanitarias y de seguridad, haciendo así ¡un turismo consciente y responsable frente a la covid-19!
