ASÍ MARCHA LA CARRERA POR LA VACUNA CONTRA EL COVID-19
Las principales potencias del globo, cientos de laboratorios y decenas de universidades, iniciaron la carrera para crear una vacuna contra el coronavirus, en el mismo instante en el que el mundo se dio cuenta que el virus traspasaba fronteras de forma vertiginosa e indetenible, ello nos demuestra que, la comunidad científica internacional parece estar trabajado al unísono, haciendo uso de todos los recursos a disposición, aún a sabiendas de que una vacuna no es el único medio científico para detener el avance del virus, pero sí es el más poderoso.

El objetivo fundamental de obtener una vacuna eficaz, es detener al coronavirus, pues hasta entonces, este podrá circular libremente entre las personas, manteniéndolas expuestas y vulnerables.
También es propicio recalcar que, las medidas de higiene y protección como, el uso de mascarillas, el lavado constante de manos, evitar contacto con ojos o boca, la higienización de las zonas comunes, el distanciamiento físico y similares, seguirán siendo de gran utilidad para evitar la propagación del virus.
Antes de la distribución y comercialización de las vacunas, debe superar las etapas de las pruebas clínicas en humanos, pero antes de estas pruebas clínicas, la vacuna debe pasar por una etapa preclínica, que incluye pruebas in vitro y en animales.
Si los científicos demuestran que la vacuna es segura en organismos animales, se podrá pasar a las pruebas en humanos, las cuales se conforman de 3 etapas y una cuarta etapa optativa.
- Etapa 1: Pruebas en grupos de, entre 20 y 100 personas. Se evalúa efectividad, seguridad, dosis correctas, efectos secundarios.
- Etapa 2: Pruebas en cientos de personas. Se evalúa efectos secundarios a corto plazo.
- Etapa 3: Pruebas en miles de personas. Evaluación comparativa entre personas vacunas y personas no vacunadas, se establecen estadísticas, se evalúan efectos secundarios a mediano plazo, no percibidos en la etapa 2.
- Posible etapa 4: Luego de completar las 3 principales etapas y ser aprobada, una vacuna puede ser sometida a una cuarta etapa, con el objetivo de evaluar y colectar más información, no detectada en las fases principales.
Para inicios del mes de junio de 2020, Gloria Guevara, presidenta y directora general del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), expresó que la reapertura del sector no podía depender de la distribución de una vacuna contra el Covid-19, haciéndose necesario que el sector público y privado elaboren conjuntamente y ejecuten de forma sistemática planes de reactivación del sector turístico.
En palabras más exactas, Gloria Guevara informó que, “No podemos esperar una vacuna para reactivar el sector turístico, después de la vacuna será una experiencia, pero antes podemos viajar siempre y cuando podamos aislar a la gente infectada. En la experiencia que tenemos de viajes se pueden agregar mecanismos de salud, hacer pruebas de contacto y de rastreo”.
Es importante recalcar que, al día de hoy todavía no existe una vacuna que haya cumplido con todo el protocolo para ser distribuida y comercializada, sin embargo, existen más de 168 proyectos de vacuna en desarrollo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Para el 12 de agosto México y Argentina informaron que producirían y distribuirían para Latinoamérica, la vacuna contra el COVID-19; esta vacuna ha sido desarrollada por la Universidad de Oxford en alianza con el laboratorio AstraZeneca. El 20 de julio la Universidad de Oxford informó que la vacuna había demostrado ser segura y capaz de provocar una respuesta inmune en la fase de pruebas, sin embargo, aún queda por demostrar efectividad en la siguiente etapa.
En las pruebas realizadas por AstraZeneca y la Universidad de Oxford, han participado más de 1000 personas, demostrándose que la vacuna genera anticuerpos y el surgimiento de células T que combaten el coronavirus.
Sarah Gilbert, investigadora del equipo de Oxford indicó que «Todavía queda mucho trabajo por hacer antes de que se pueda confirmar si la vacuna ayudará a manejar la pandemia de COVID-19, pero estos primeros resultados son prometedores».
La vacuna creada por la cooperación del laboratorio AstraZeneca y la universidad de Oxford, ha sido denominada ChAdOx1 nCoV-19, y está hecha de un virus genéticamente modificado que causa el resfriado común en los chimpancés, para lograr que se parezca más al coronavirus.
Las pruebas han demostrado que el 90% de las personas desarrollaron anticuerpos que neutralizan el virus después de la primera dosis, tan solo diez personas precisaron de una segunda dosis y, lo más importante, todas produjeron anticuerpos que neutralizaron el virus; por otro lado, pero no menos importante, hay que destacar que, no hubo efectos secundarios peligrosos, solo fiebre o dolor de cabeza en el 70% de los sujetos del estudio.
Antes de la comercialización y distribución, es preciso probar que la vacuna sea segura y para ello es la siguiente etapa de prueba, que será protagonizada por 10.000 individuos del Reino Unido, 30.000 individuos de Estado Unidos, 2.000 de Sudáfrica y 5.000 habitantes de Brasil.
Estados Unidos y China también han publicado resultados positivos, sin embargo, ninguno de estos avances científicos, ha concluido las etapas de pruebas necesarias, para considerar la comercialización y distribución, para ello se requiere una demostración irrefutable de su eficacia y la seguridad de que no podrá en peligro a la población.
Para el 11 de agosto, el presidente ruso, Vladímir Putin, anunció la aprobación de su Ministerio de Salud, de la primera vacuna contra el COVID-19 (Sputnik V), desarrollada por el Instituto Gamaleya de Moscú; el mandatario aseguró que la vacuna fue aplicada en una de sus hijas, a pesar de que llevaba tan solo 2 meses en pruebas clínicas sobre humanos, por lo que aún no había superado la etapa 3.
Rusia indica que el poco tiempo de pruebas que llevó en humanos, es producto de la agilidad y habilidad científica; por su parte Putin informó que, su país se prepara para la vacunación masiva y la comercialización, para septiembre de este mismo año 2020.
Ante ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS), indicó que la vacuna debería ser sometida a revisión y que «acelerar los progresos no debe significar poner en compromiso la seguridad».
En esta misma tesitura, más recientemente, la científica jefa de la OMS, doctora Soumya Swaminathan, explicó que, siendo realistas, las vacunas para combatir la COVID-19 llegarán de manera masiva a la mayoría de los países a mediados del próximo año, en virtud de que aún a la fecha presente se esperan los resultados de los ensayos clínicos de vacunas candidatas que están en fase tres para finales de este año, o comienzos del siguiente.
En este sentido, Soumya Swaminathan, encargada de COVAX, siglas de la iniciativa de la OMS para el desarrollo y el acceso equitativo a las vacunas contra el COVID-19, expresó que “Luego de eso habría que ampliar la fabricación para producir cientos de miles de dosis que se van a necesitar. De hecho, el mundo va a necesitar miles de millones y eso va a tomar tiempo de producir. Así que hay que ser optimista, pero realista al mismo tiempo. Hablando de manera realista a mediados de 2021, tal vez el segundo o tercer trimestre, es cuando vamos a ver dosis que comienzan a llegar a los países para que comiencen a inmunizar a sus poblaciones.”
Finalmente, la jefa científica de la OMS aseveró que, actualmente, hay más de 30 vacunas candidatas y unas nueve están en fase tres de ensayos clínicos, lo que proyecta un panorama muy optimista para el mundo.
“Sabemos que normalmente en el desarrollo de vacunas se espera que un 10% de esos ensayos sean exitosos, entonces tener muchas candidatas en etapas de testeo nos da esperanza de que varias podrían probar ser seguras y efectivas”, adujo la científica, lo que constituye una noticia esperanzadora para un mundo arropado por esta letal pandemia del coronavirus que aguarda con impaciencia la llegada de la vacuna salvadora. T&D
