EL AÑO ESCOLAR VIRTUAL RD ¡UN RETO Y UN COMPROMISO PARA TODOS!
Por Dionis Durán, director de TURIDESA
Nuestro sistema educativo, aun desde sus inicios, siempre ha adolecido de carencias, deficiencias y precariedades. Nos referimos, desde luego, al sistema tradicional presencial. ¿Cuántas veces hemos sido testigos de ver en las primeras planas de los periódicos y otros medios de comunicación, un grupo de estudiantes del nivel de básica, media o secundaria, recibiendo docencia debajo de un árbol? ¿o en una escuela alojada en una vetusta edificación, en condiciones precarias de seguridad…? Y todo esto aún después de lo que se creía la panacea que nos habría de situar en mejores niveles ante el mundo: la aprobación de la Ley 66-97 que creó el 4% del PIB para dedicarlo a la educación.
Pero el objetivo de este artículo no es connotar las carencias y precariedades de las que siempre ha adolecido nuestro sistema educativo, al extremo de aparecer en los últimos lugares en las pruebas o parámetros internacionales, tal como el Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos o PISA, por sus siglas en inglés, sino adelantarnos a las pesimistas críticas que airean y auguran el fracaso del año escolar virtual 2020-2021, implementado con motivo de los imperativos de la pandemia generada por el covid-19.
Porque, qué se puede decir del nuevo sistema implementado, el sistema virtual para la educación, si el sistema presencial estaba henchido de carencias, deficiencias y precariedades, ¿qué no será el virtual comparado con el presencial?.
Pero, ¿es acaso opcional la implementación del sistema virtual? No, es nuestra realidad, como es también la realidad universal. Tenemos, como siempre hemos tenido, improvisaciones y carencias de todo tipo: deficiencia de conectividad, de adaptación, de dispositivos para la recepción de la docencia, de personal (facilitadores, monitores o profesores). Pero, ¿tenemos alguna otra opción? ¡No! ¿gozamos de una experiencia previa y exitosa en algún país del mundo? ¡No!
Las únicas experiencias preexistentes de educación a distancia, no virtual, que tenemos, son las paradigmáticas enseñanzas de Radio Santa María, a través de la radio, mediante la cual se hizo posible que decenas de miles de dominicanos pudieran aprender a leer y escribir y, pudieran llegar hasta el octavo curso; y las ofrecidas por CENAPEC, que son los centros auspiciados por la universidad APEC.
A consecuencia de los letales efectos de la pandemia del coronavirus, todos los países del mundo han tenido que adecuar sus enseñanzas presenciales al sistema virtual y a distancia. Se verifican casos como el de Israel, un país altamente disciplinado, que quiso mantener el sistema educativo tradicional, el presencial, y pocos días después tuvo que dar marcha atrás, y asumir el sistema virtual a distancia, toda vez que las aulas se convirtieron en antros de propagación de contagio del virus. Igual está ocurriendo con varios países de Europa que creían estaban superando la pandemia…
Y es así, por encima de toda esta hecatombe universal causada por la pandemia del coronavirus, y de precariedades vernáculas actuales y ancestrales, es que nuestro país, al tenor del slogan “Aprendamos en Casa Preservando la Salud”, inaugura el año escolar virtual a distancia, con sumo entusiasmo y grandes esperanzas de éxitos, con el esmerado apoyo del propio presidente de la República, Lic. Luis Abinader corona, bajo la dirección del Ministerio de Educación (MINERD), representado por su ministro, el Lic. Roberto Fulcar, un maestro consagrado, quien después de pasar balance a la primera semana de docencia, que incluye los 122 distritos escolares, las 18 regionales, en todos los niveles y modalidades de la educación del país, expresó que “El balance de esta primera semana de la estrategia Aprendemos en Casa preservando la salud, del año escolar 2020-2021 es altamente positivo y esperanzador”.

Foto externa por ensegundos
Y en esa misma tesitura, el ministro Fulcar agregó que “Nos están lloviendo los testimonios de nuestros estudiantes, sus profesores, de los equipos docentes de las escuelas, de los liceos, de los distritos escolares, de las direcciones generales, de los padres, de las madres y de los tutores. Llueven los mensajes positivos”.
Al criterio del ministro Fulcar, la sociedad dominicana está acogiendo masivamente y con mucho agrado la nueva estrategia puesta en marcha en este año escolar 2020-2021 para que la educación no se detenga a pesar de la pandemia de COVID19 que nos ha obligado a mantener el distanciamiento social. Reconociendo a su vez que “Somos conscientes de que algunas dificultades vamos a tener que enfrentar en un país que arrastra tantas brechas sociales por décadas, pero, estamos listos para enfrentar cada dificultad que se nos presente y junto a la familia dominicana avanzar en este nuevo reto de este plan país, este plan nación que es Educación para todos preservando la salud”.
La docencia está siendo impartida a través de los canales de televisión, emisoras de radio y el internet, de manera que los estudiantes de todos los niveles tengan acceso, y mediante el ejercicio con los cuadernillos rindan informe de su trabajo a los maestros responsables de cada curso.
Para garantizar el éxito de este gran reto y mayor compromiso, además de que Las clases impartidas quedarán permanentemente colgadas en las redes del ministerio para que puedan ser repasadas las veces que lo necesiten los alumnos, los maestros trabajarán desde sus centros y darán seguimiento a la recepción de las clases y al rendimiento de los alumnos a través de las comunidades educativas, utilizando diversas plataformas como el WhatsApp.
Consciente de lo que significa este gran desafío para nuestro país y para el mundo, el ministro Fulcar, en su discurso ante la Reunión Global sobre la Educación que de manera virtual realizó la UNESCO, en asociación con los Gobiernos de Ghana, Noruega y el Reino Unido, y que reunió presidentes y ministros de más de 70 países, con el propósito de obtener el compromiso de los líderes para la protección de la financiación de la educación durante la recuperación de la pandemia de COVID-19, y crear consenso sobre las medidas prioritarias para el próximo año, expresó “que la educación es la vía más expedita para lograr inclusión, equidad, igualdad de oportunidades y desarrollo sostenible. La pandemia de COVID19 ha desnudado las acumuladas carencias y brechas sociales de nuestros países, pero a la vez, pone a prueba la capacidad de resiliencia y renovación de nuestros sistemas educativos puede y debe convertirse en el punto de inflexión para el salto cuantitativo y cualitativo postergado por tanto tiempo”.
En ese mismo escenario, el consagrado maestro aseveró que “Nos preparamos para graduar ciudadanos y ciudadanas del mundo de hoy y del mañana. Hacerlo implica un proceso de dotación de un dispositivo a cada maestro y a cada estudiante, garantizar conectividad en sus hogares, emprender un innovador proceso de priorización curricular y capacitar a nuestros docentes en el dominio de la tecnología de educación a distancia, junto al suministro de alimentación escolar universal”.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la pandemia de la COVID-19 ha provocado la interrupción más grave de la historia en los sistemas educativos mundiales, obligando a más de 1,600 millones de alumnos a abandonar la escuela en el momento álgido de la crisis. “Ha incrementado las desigualdades que ya existían y ha afectado con mayor fuerza a los alumnos vulnerables. La pandemia amenaza con revertir décadas de progreso en la educación. La recesión económica ejercerá una presión cada vez mayor sobre los presupuestos nacionales de educación y la ayuda a la educación en un momento en que se necesita una mayor financiación para que el sector se recupere. Y en este sentido, propone cinco medidas prioritarias mundiales para la recuperación y el fortalecimiento de los sistemas educativos: 1) Proteger la financiación nacional e internacional de la educación; 2) reabrir las escuelas con seguridad; 3) centrarse en la inclusión, la equidad y la igualdad de género; 4) reimaginar los enfoques de enseñanza y los resultados del aprendizaje; y 5) aprovechar la conectividad y las tecnologías equitativas para el aprendizaje.
El año escolar virtual a distancia, garantía para la preservación de la salud y la vida de nuestros estudiantes, al tenor del slogan “Aprendamos en Casa Preservando la Salud”, es un imperativo que nos ha sido impuesto por la pandemia derivada del covid-19, y constituye un gran reto y un mayor compromiso para el gobierno actual, desde su presidente Luis Abinader, su ministro de Educación, Roberto Fulcar, hasta los maestros, facilitadores y alumnos…hasta los padres y tutores, hasta los medios de educación, hasta todas las personas, instituciones y fuerzas vivas de la nación, asumiendo cada cual, entre gobernantes y gobernados, su cuota de responsabilidad.
Un eventual e indeseado fracaso del año escolar virtual afectaría la imagen del gobierno, pero las peores consecuencias recaerían sobre la población estudiantil, extensivas a toda la sociedad, a toda la nación, razón por la cual su éxito tendría el mismo efecto en sentido positivo. Y es por eso que, al momento de seleccionar este artículo, ¡establecimos la premisa de que EL AÑO ESCOLAR ES UN RETO Y UN COMPROMISO PARA TODOS, gobernantes y gobernados!


